
Todavía no salgo de mi asombro y es que he necesitado varios días de reflexión interna para escribir esta entrada. Amigos, amigas, nuestra querida “i griega” ha muerto. Después de tantos años acompañándonos, después de que la incluyéramos en miles de nuestras palabras, después de que tantos concursantes de la ruleta de la fortuna la diesen de lado… Un grupo de viejos resabiados se ha librado de ella o mejor dicho la han rebautizado con el nombre de “Ye”.
Me parece absolutamente fantástico, divertido, fresco, innovador, cool, creativo, revolucionario...
Me parece absolutamente fantástico, divertido, fresco, innovador, cool, creativo, revolucionario...
¡Y eso es lo que diría si fuera gilipollas!
Porque realmente hay que ser gilipollas para justificar tu sueldo cambiando el nombre a una letra del abecedario y todo en pleno año 2010. Además de esto, ahora no paran de asaltarme dudas por el asesinato de la “i griega” (aunque yo la seguiré llamando por ese nombre) ¿Ahora todos los “Yes” toman el significado de “i griegas”?
He estado pensando sobre ello y la verdad es que se abre un gran debate. Os cuento:

